30/6/07

Así fue la semana que pasé en FLENI

La Intervención Quirúrgica

Como suele suceder en estos casos, sólo recuerdo dos momentos: cuando me llevaron al quirófano y me pusieron una mascarilla en la boca, y cuando alguien me dijo: “Todo salió muy bien”. En el ínterin habían pasado unas dos horas en el transcurso de las cuales, el cirujano y su equipo habían extirpado una porción de mi colon transverso y parte de la zona aledaña, que contenía una cantidad considerable de “adenopatías” o sea ganglios inflamados a consecuencia del proceso tumoral.

En el Servicio de Terapia Intensiva de FLENI, a las 24 hs. de la
operación, junto a mi cirujano, el Dr. Ricardo Franzosi,
Jefe de la División Urgencias, Área Medicina Crítica,
del Hospital de Clínicas, de la Universidad de Buenos Aires.



24 hs. en Terapia Intensiva

Gracias a la intervención de Rosita, la Jefa de Enfermeras, y de los enfermeros Juan Manuel y Víctor, la estancia en Terapia Intensiva de la Clínica FLENI fue magnífica. Además, como me administraron morfina, no sentí dolor alguno. En Terapia estuve exactamente 24 hs., pasando luego a una habitación individual, donde el primero fue el peor de los casi siete días que estuve internado.

Estaba muy incómodo, dolorido, insoportable, con el lógico íleo (quietud absoluta del aparato digestivo), por falta de peristaltismo (motilidad que debe tener normalmente). MI decisión compartida por el cirujano de abandonar la morfina, venía a cuento de favorecer precisamente el peristaltismo, y ayudar a evitar la distensión abdominal, causa del dolor.

Afortunadamente los dolores fueron cediendo, por un hecho que en circunstancias comunes suena soez y chabacano, pero para un recién operado es bendición celeste: ¡Empecé a despedir gases!

En realidad cada cosa que me iba sucediendo, y que en la vida cotidiana pasa desapercibida por trivial, en esta situación la viví desde otra perspectiva, como la de un neófito, un recién nacido que va descubriendo las maravillas de la vida: poder moverme de a poco, sentir el placer del agua tibia en mi dolorido cuerpo cuando me bañaban, tomar un sorbo de agua fresca, poder respirar más profundamente, poder orinar por mis propios medios, sin la necesidad de la sonda vesical…

Cada día fui mejorando un poco más, y NUNCA dejé de recordar a tanta gente que me tenía en sus pensamientos, que desde su posición ante la vida y los misterios de la vida, o rezaba o tiraba ondas positivas o me brindaba su energía. Debo decir con convicción, que en ningún momento me sentí solo en este trance…

Agradezco a mis amigos judíos y cristianos por sus oraciones, y también a mis amigos ateos, agnósticos y ex devotos, por sus ciclópeos esfuerzos y sus fallidos pero sinceros intentos de esbozar una oración por mí. Vaya el caso de mi amiga Silvia, excelente ser humano, una luchadora de raza, y una habilísima jugadora de Scrabble On Line, que me escribió:

“…a las cinco y media no pude dormir más, así que cumplí lo que me había prometido e intenté rezar por vos.

¿Sabés qué me pasó?

No me se la letra nueva del Padrenuestro, ni me acuerdo el Ave María completo… De hecho, agarré el rosario de pétalos de rosa... pero nunca supe rezar el rosario. Soy una completa hereje, absoluta...

Me reía sola, te juro, y pensaba qué bueno, sos casi menos creyente que yo, así que lo entenderías...

Pero no, amigo querido, igual recé. Le expliqué a ... con mis palabras, que no es de jodida, o sí, pero que algo hay “en corto” en mí y no puedo ser una fiel tradicional, ni siquiera una fiel de ninguna clase, porque simplemente no me sale. Aún así, a eso superior que seguro debe haber por ahí (mi vieja ponía sus manos en el fuego por eso) le pedí mucho por vos, y yo jamás pido, nada, a nadie.

Digo, si hay un cupo de pedidos, yo lo tengo todavía a mi disposición, no soy de abusar del poder divino, ni de los otros.

Espero que eso sea tenido en cuenta, pero por si acaso, a todo lo que le conté de vos a ... y a todo lo que le pedí por vos, agregué mi propia energía y mis ganas de que sigas estando como siempre has estado, así de simple”.

El último día se me hizo interminable, y ya estaba manifestando claramente los síntomas de mi otra enfermedad: la adicción a la tecnología informática y telemática…

Quizás por eso la pasé bien en Terapia: tras el espaldar de mi cama había una parafernalia de aparatos, y especialmente una pantalla al tacto (touch screen), que me permitía ver mi registro electrocardiográfico al instante, las respiraciones por minuto, el ritmo cardíaco…

Cuando miraba hacia el puesto de control, veía a enfermeras y médicos de FLENI siguiendo la evolución de los siete internados, sus placas radiográficas, el resultado de los estudios de laboratorio, la evolución de sus signos vitales… TODO, a través de la pantallas de ordenadores personales… Ni un papel impreso en el mostrador...

Y esto viene a cuento para una reflexión, dedicada a quienes rechazan a las nuevas tecnologías: su uso apropiado es sencillamente magnífico. Y también es mentira que “llevan al aislamiento”: mi decisión de “hacer pública mi enfermedad”, me sirvió para entender con la contundencia de los hechos, la hermosa y numerosa calidad de amigos y afectos que esta muchas veces denostada tecnología me ha brindado en los últimos quince años…

Gracias, mil gracias a todos! (Y espero que me sigan teniendo cerca de sus sentimientos, de lo mejor de cada uno, porque esta guerra recién empieza… Con la inestimable ayuda de la ciencia y de cada uno de los que pensó positivamente en mí, hemos ganado quizás la batalla más importante…
El próximo combate se definirá en los próximos días, cuando llegue el resultado de los análisis de las adenopatías que me extirparon, y saber si esto sigue o no con quimioterapia (yo me palpito que sí)

Obviamente, como fundador del integracionismo cultural y educativo, incorporaré a la medicina alopática, el sorprendente Jugo de NONI, terapias alternativas, técnicas de limpieza celular, el generador de biofrecuencia, y sesiones de energía cósmica...

Todas estas variantes que una mente como la mía, formada en el método científico, rechazaría de plano, y que han provenido como sugerencia de alguno de los que ahora leen este Blog, serán tenidas en cuenta con toda seriedad de mi parte…

Finalmente...

Gracias a todos por sus mensajes, por sus llamados, por sus Emails, por estar presentes a mi lado, en esta contienda en la que sin dudas saldré (saldremos) triunfantes.

Gracias al cuerpo médico, de enfermería y de "hotelería" de FLENI. La atención de todos fue inmejorable, incluidos algunos favores no usuales, como dejarme en el cuarto individual con la misma cama HillRom que utilicé en terapia, ceder a mi pedido de que me dieran más hielos de los permitidos para mojar mis labios y garganta resecos, multiplicarse en sus esfuerzos y atención para que no sintiera dolores...

Gracias a vos, Ricardo (Franzosi), por tu ciencia, tu bisturí, y la seguridad que me brindaste.

¡GRACIAS!

¿Cómo no ser un hombre agradecido?


2 comentarios:

Sil dijo...

Decime: cómo no estar con vos, con Uds., en todo esto?
A qué viene tanto agradecimiento, amigo mío?
Qué parte de todo lo que deseamos para vos y los tuyos los que te queremos bien no te merecés por derecho propio?
Hoy es un día maravilloso,porque volviste al ruedo y uno no puede dejar de pensar en la alegría de tu hermnosísima familia, de tu hogar todo, con vos paseando tu humanidad libre de gases por las inmediaciones!!!
Te prometo seguir pidiendo por vos, así, a mi modo, que es el único que conozco, porque te lo has ganado y porque este mundo nuestro tan jodido a veces se merece la oportunidad de seguir contándote entre el ejercito de luchadores de pura estirpe que todavía queda.
Seguí luchando, pero sobre todo, seguí disfrutando la dicha de estar vivo, como se debe, con toda la garra de la que sos capaz!
Qué gran honor es conocer a algunas personas...
Un beso enorme!
Sil

lilian lichowski dijo...

Hola.
mi hijo Emiliano tambien estuvo en el FLENI. Somos de Misiones y luego de 3 meses de estar en Buianos Aires hace 1 semana ya estamos en casa.

Su blog es: http://emilianosciutto.blogspot.com

Yo tambien estoy agradecida a la vida como vos!